Reducir el rol de los Colegios Profesionales a un costo económico, como lo hizo el Ministro de Salud de la Nación Mario Lugones, es desconocer su responsabilidad en el control del ejercicio profesional, la ética y la protección de la salud pública.
Los costos deben revisarse cuando sea necesario. Las instituciones deben ser eficientes y transparentes. Pero simplificar trámites no puede significar debilitar los controles que protegen a la comunidad.
Desde el Colegio de Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires defendemos una regulación moderna, responsable y comprometida con los profesionales y con cada paciente.
La salud pública necesita controles, instituciones sólidas y responsabilidades claras.



